Agilizar para sobrevivir

Nuevas reglas del juego para alcanzar las metas de negocio.

Ha llegado la revolución digital y con ella varios retos importantes que afrontar. Dentro del marco de la transformación al que las compañías se tienen que enfrentar, aparecen conceptos como agilidad, simplificación, cambio cultural o automatización que permiten alcanzar los objetivos clave que todo negocio requiere: aumentar ingresos, disminuir costes de operación y reducir el time to market de las soluciones de negocio.

Por ello, es fundamental la implantación de metodologías Agile involucrando de forma mucho más dinámica al negocio. Así, es posible una adaptación constante a los requerimientos y una generación de productos mínimos viables que facilitan los nuevos modelos de interacción con los clientes y/o nuevos modelos de negocio.

Toda la agilidad no será suficiente si no se revisan también los procesos que intervienen en el ciclo de vida del software. De este modo, para garantizar un equilibrio entre el desarrollo/implementación y lanzamiento, aparece la agilidad en el ciclo de vida del software. Este concepto se define como la cercanía y trabajo conjunto no solo de negocio y desarrollo, sino también operación, además de la revisión de todos los procesos que involucran a las diferentes áreas de la compañía a la hora de proporcionar soluciones de negocio a los clientes.

EsGIF necesario que en la revisión de los procesos y procedimientos se trabaje en primer lugar en su simplificación y normalización, analizándolos y documentándolos de forma que se homogenice el proceso. El objetivo es alinear a todos los integrantes del mismo en la tan buscada agilidad del negocio, sin dejar de lado el cumpliendo de los controles de calidad necesarios para conocer el estado del arte de las soluciones a lo largo del ciclo de vida y su posterior puesta en producción.

La siguiente fase consistirá en automatizar, dejando en “manos” de la tecnología el conocimiento del proceso, eliminando las dependencias de tareas manuales. Esto permite el despliegue continuo a través de los diferentes estados del ciclo de vida del software. Solo así se garantiza el cumplimiento de la calidad de forma automatizada y transparente. Como consecuencia se libera a negocio y desarrollo de los procedimientos manuales y se asegura a al área de operaciones que se cumplen los estándares de calidad de forma automática.

También es importante destacar que la metodología que permite todo esto requiere de una gestión del cambio a todos los niveles de la compañía. Cuanto más sencillo y automatizado esté el proceso, más alineados estén los objetivos de negocio a través de todos los equipos y más trazabilidad y conocimiento se obtenga del ciclo de vida de las soluciones, menor será la dependencia que tenga la organización sobre personas y perfiles profesionales.

En resumen, la agilidad se consigue incorporando a negocio en el proceso, que tendrá que simplificarse, automatizarse, ofrecer una trazabilidad global y, además, integrar a operaciones. El resultado final es un mayor crecimiento del negocio (llevando las soluciones lo antes posible a nuestros clientes) y una reducción de costes (haciendo más eficiente el proceso continuo), uniendo los tres objetivos del negocio: crecimiento, eficiencia y agilidad.

Imagen blog B

Gonzalo Trigo

Innovation and Business Value Global Director

VASS

Business Partner CIONET Colombia

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